
El tren de borrascas ha retrasado los plazos de muchas de las obras de las calles de la ciudad que deberán estar listas antes de Semana Santa.
El centro de Sevilla afrontará en 2026 la mayor transformación de las últimas décadas, en la que la movilidad sostenible, la mejora de la imagen y la accesibilidad serán los ejes fundamentales. El Ayuntamiento pondrá en marcha grandes proyectos, entre los que destacan la semipeatonalización de la Campana, la reordenación de la avenida de la Constitución y las reurbanizaciones de la Gavidia y la Plaza Nueva, además de numerosas intervenciones en calles y entornos monumentales, que marcarán un antes y un después en el corazón de la ciudad.
Algunas de las obras ya están ejecución pero se han visto afectadas en las últimas semanas por el tren de borrascas y ahora Sanz les deberá dar un acelerón para que estén listas antes de Semana Santa, para la que queda menos de mes y medio, a fin de no afectar al paso de las hermandades.
Una de las medidas más esperadas es, precisamente, la semipeatonalización de la Campana, que eliminará prácticamente el tráfico rodado para convertirse en un espacio más seguro y amable para el viandante. El Ayuntamiento ha dado recientemente los primeros pasos para materializar esta intervención, con la licitación de la asistencia técnica para la redacción del proyecto por 170.000 euros y un plazo de cuatro meses máximo.
La obra empezará tras la finalización de la segunda fase del tranvibús -llamado también BT1- hasta el Casco Histórico, cuya construcción avanza ya por la Encarnación y que previsiblemente se pondrá en marcha en septiembre. Y es que peatonalización deberá ir acompañada de una «adecuada red de transporte público».
La intervención en Campana comprenderá el eje que va desde la Plaza del Duque hasta la Ronda Histórica, incluyendo las calles Imagen-ahora cortada por las obras del Tranvibus, Martín Villa, Laraña, Encarnación, Almirante Apodaca, Juan de Mesa y Jáuregui, hasta Puñonrostro. Todas estas vías contarán con plataforma única, nivelando así el acerado y la calzada, y eliminarán las barreras arquitectónicas para facilitar el paso de peatones, de personas con movilidad reducida y carritos. Además, el tráfico rodado se reducirá «al máximo», pero se permitirá el acceso a residentes, vehículos autorizados, carga y descarga y aparcamientos públicos.
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Remodelación del Duque, la Gavidia y la Campana
El proyecto contempla la reorganización de la Plaza del Duque, donde se instalará una terminal del BT1; mientras que el resto de las paradas actuales de Tussam situadas en este enclave y las de la Puerta Osario se trasladarán al exterior del centro histórico. Pero se mantendrán las de taxis, carga y descarga y las de los vehículos acreditados. El Gobierno de José Luis Sanz pretende iniciar en 2026 su remodelación, así como la de las plazas Gavidia y Concordia, que están muy degradadas.
El proyecto para este último espacio contempla la creación de itinerarios peatonales, la integración de la entrada y salida de vehículos al aparcamiento subterráneo y la renovación del pavimento. Los vecinos piden, además, aumentar la sombra, la limpieza y arreglar los desperfectos, limitando el acceso a las personas sin hogar que duermen en el parque infantil, según han manifestado a este medio.
La Gerencia de Urbanismo realizó el proyecto inicial, que posteriormente anunció que revisaría, en colaboración con la promotora que está construyendo un hotel de lujo en la antigua comisaría de la Gavidia, que financiará parte de la intervención. Si bien, su ejecución dependerá del «visto bueno» de la Comisión de Patrimonio. Según fuentes municipales, «se actuará en cada una de las tres plazas por separado«, con una duración de obras de tres años aproximadamente, por lo que no estarán listas en este este mandato, al que le queda poco más de un año y medio.
Otro gran proyecto en el corazón de la ciudad
Otro de los grandes proyectos electorales de Sanz en el corazón de la ciudad y que sí ha comenzado ya es el de ‘Sevilla Eje central’, que unificará la imagen y cambiará el paisaje urbano desde la Puerta Jerez hasta la Plaza Nueva, pasando por la Avenida de la Constitución. El Ayuntamiento ha iniciado en enero la intervención en esta gran arteria de la ciudad, la de mayor calado desde la peatonalización llevada a cabo por el alcalde Alfredo Sánchez Monteseirín hace dos décadas. Una obra que entonces supuso la eliminación del tráfico rodado, pero también de más de un centenar de árboles por la llegada del tranvía. Si bien, a día de hoy, es una avenida casi intransitable por todos los elementos que obstaculizan el paso en la vía, en la que confluyen en muy poco espacio el carril bici, la circulación peatonal y los numerosos veladores.
Así, ya ha comenzado la renovación del pavimento del tramo de entrevías situado entre el Archivo de Indias y la citada plaza. La intervención, que durará dos meses, consiste en la sustitución de las losetas actuales, que estaban muy deterioradas, y del asfalto aplicado el pasado verano como solución temporal en algunos puntos, por adoquines de granito de mayor calidad. Posteriormente, el Gobierno municipal también pretende devolverle la sombra natural y está estudiando eliminar el mencionado carril bici.
La estrategia de Sanz para transformar el eje central del Casco Histórico, uno de los más grandes de Europa, incluye también la reforma integral de la Plaza Nueva con una inversión de 4,5 millones de euros. El grueso de la obra arrancó el otoño pasado, y finalizará en la primavera de 2027. El objetivo es hacerla más «atractiva, cómoda y segura», «revitalizar» un espacio «deteriorado» y devolverle su carácter «historicista», según el primer edil. Para ello, se ampliará la zona peatonal y se renovará la parte central de mármol y el pavimento perimetral. Además, se aumentará el arbolado, se reubicará el mobiliario urbano y se eliminará una de las paradas del tranvía.
De manera paralela, el Ayuntamiento ha licitado las obras del entorno del Teatro Lope de Vega y el Casino de la Exposición, por 6,3 millones de euros y un plazo de ejecución de poco más de un año. Se trata de un espacio degradado de 68.400 metros cuadrados en el que se creará un auditorio al aire libre, recorridos peatonales y acerados más amplios; se renovará el mobiliario, se arreglarán los cerramientos, se demolerán los edificios prefabricados, se mejorarán los jardines y se plantará más de un centenar de árboles.
A estos grandes proyectos en zonas concretas se unen todas las transformaciones en calles del Casco Antiguo que está llevando a cabo el alcalde, siguiendo el famoso libro de estilo que anunció en campaña que implantaría en Sevilla para devolverle todo su «esplendor» de antaño. Unos cambios que se pueden ver en la instalación de la mencionada plataforma única con la recuperación del tradicional adoquín de Gerena en numerosas calles.
Estas obras que ya se han hecho en Zaragoza, Cuesta del Rosario, Santa Ángela de la Cruz; continúan en Dueñas, Teodosio y Méndez Núñez; o en Castillo Lastrucci, donde se han iniciado recientemente, a las que se sumará Trajano más adelante así como la plaza de San Ildefonso, donde está previsto iniciarlas después de Semana Santa. Este cambio de estética se refleja también en la sustitución de las luminarias por 800 farolas fernandinas; así como en la adecuación de los rótulos y toldos en el entorno de la Catedral o la ampliación del arbolado.
Según el Consistorio, estas obras de reurbanización, que se están realizando aprovechando la renovación de las redes de Emasesa, mejorarán también la accesibilidad, que también se adecuará en los accesos a más de una veintena de espacios turísticos del centro, como la Catedral o el Archivo de Indias, con planos y señalítica adaptada.
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